Si ya has leído la página «sobre mí» sabrás de donde nace toda esta idea: muchas horas de trabajo y poco tiempo para disfrutar y estar presente en los momentos que hacen que la vida merezca realmente la pena. La pasión por organizar y decorar me ha acompañado desde que tengo memoria, pero he de reconocer que el mérito no es totalmente mío.
Aquellos maravillosos 90
Desde pequeña he crecido en un ambiente creativo. Recuerdo con cariño las fotos en un local que teníamos (en realidad era una pequeña academia que impartía clases de refuerzo escolar) que se convertía en lugar de encuentro para familia y amigos durante los fines de semana, y por supuesto, ¡donde celebraba los mejores cumpleaños del mundo!. Era otra época: sandwiches de jamón y queso, unos paquetes de papas, algunos globos y poder dibujar sin límite en aquellas grandes pizarras de tiza.

Mi primer evento
Todo aquello, aunque a primera vista simple, requería de mucho trabajo y organización. Mi familia cuidaba hasta el más mínimo detalle y hacían que cada invitado se sintiera como en casa. Años después, el local se convirtió en un pub. A mis 17 años organicé mi primera fiesta: lista de invitados, cálculo de comida y bebida, compras, limpieza, decoración, ¡incluso DJ! (y por supuesto atender la barra, porque teníamos de todo, salvo mucho presupuesto).
Un grupo de amigas me ayudaron a hacerlo posible y no morir en el intento. Aún conservo algún ticket del supermercado de la época, un millón de anécdotas y muchas de esas amigas con las que compartí tan buenos ratos. Reconozco que también jugaba a mi favor que siempre he sido muy metódica y organizada. Adoro hacer listas y estructurar todo en carpetas, con lo que aquellas fiestas fueron mejorando y se convirtieron en un clásico durante la época del bachillerato.
Experiencia en las ventas, el marketing y los eventos… ¡claro!
Luego, pues la vida: primeros trabajos como azafata de promociones, los estudios, prácticas en el departamento de eventos de un hotel… siempre vinculada a las ventas y el marketing. Al terminar el grado, entré a trabajar en una gran empresa que fue una segunda universidad.

Me encantaba, especialmente disfruté mucho la época en la que era la responsable de un equipo de promotores y podía dar rienda suelta a la creatividad, sin perder de vista los objetivos que tenía la empresa en cada promoción, a la vez que aprendía de la importancia de las relaciones humanas.
Pero las prioridades en la vida van evolucionando, y tomé la decisión de cambiar todo aquello por volver a sentir el gusanillo que me había acompañado desde siempre.
El propósito de Cristina Sall Eventos
Ayudar a que las personas puedan estar 100% presentes en los instantes que compartimos con los que más queremos y que hacen que todo merezca la pena. Sé lo que es llevar un ritmo de vida desenfrenado y llegar a la celebración con la lengua fuera, a pesar de haber pasado meses planificando y organizando.

Por eso estoy hoy aquí, para ayudarte con lo que necesites. Entender y materializar esa idea que te ronda en la cabeza pero no tienes muy claro cómo darle forma, es mi superpoder. Llevaré a cabo todo el proceso para ti, con la ayuda de los mejores profesionales en su campo, para que puedas disfrutar como un invitado más.
Me despido de esta primera entrada dando las gracias a mi familia, que me acompaña en este camino a pesar de mi obsesión porque todo esté perfecto. No quiero abusar del cliché, pero sí: sin su apoyo de verdad que no sería posible. También a los proveedores que se convierten en amigos y de los que cada día aprendo tantísimo.
Y a mis amigos, los de siempre y las que van apareciendo en el camino y que enriquecen de mil maneras este sueño. Especial mención a Miri, que organizó conmigo la primera boda allá por 2019, cuando decidí dar este cambio de rumbo.

Y por supuesto, gracias a ti, que estás leyendo estas líneas. Si necesitas ayuda, estoy aquí para eso. Contáctanos a través del formulario de contacto y concretaremos una cita para materializar tu idea. Y si solo estás de cotilleo, te invito a quedarte. Compartiremos ideas y trucos que espero te sean provechosos para tu próximo evento.
¡Hasta ahora!